Sistema de subastas
Un sistema diseñado para que el vendedor tenga el control. Ves todas las ofertas, comparas condiciones y decides cuál aceptar.
¿Qué es el sistema de subastas?
A diferencia de las inmobiliarias tradicionales donde solo ves la oferta que te presenta el agente (que puede no ser la mejor), en OfertatuCasa ves todas las ofertas que llegan por tu piso. Esto crea un sistema más justo y transparente.
Anatomía de una oferta
Cada oferta incluye toda la información que necesitas
¿Cómo se comparan las ofertas?
Ventajas del sistema de subastas
Mejor precio medio vs. venta tradicional
Transparencia en las ofertas
Ofertas filtradas u ocultas
Cómo funciona, paso a paso, una subasta al alza
El precio de salida no es el precio objetivo
La primera decisión es fijar el precio de salida, y casi nadie lo entiende a la primera. El precio de salida no es lo que esperas cobrar: es el precio diseñado para atraer al mayor número de compradores cualificados al proceso. Si lo pones igual a tu precio objetivo, vas a tener pocas pujas y poca competencia. Si lo pones un 15-20 % por debajo del valor de mercado, vas a generar atención inmediata, atraer 8-12 visitantes verificados en lugar de 1-2 y activar la dinámica de competición que hace que el precio final supere a menudo tu objetivo inicial. En un caso real reciente, un piso en Las Ventas (Madrid) salió a 150.000 € y cerró en 278.500 € tras 13 ofertas sucesivas en 30 días.
Visitas el mismo día: por qué importa
Una venta tradicional reparte las visitas en semanas o meses. Eso destruye dos cosas: tu paciencia y la sensación de escasez en el comprador. En Ofertatucasa organizamos todas las visitas en un solo día, normalmente entre 6 y 12 compradores verificados. Cuando un comprador ve a otros compradores entrando o saliendo del piso, percibe que la propiedad es deseada y que su decisión tiene que ser rápida. Esa percepción —contrastada con cualquier estudio de subastas presenciales— acelera la disposición a pujar y a hacerlo por encima del precio mínimo en cuanto se abre la fase online.
Información visible: el motor de la escalada
Lo que hace que el precio suba no es el subastador. Son los propios compradores cuando ven, en tiempo real, las pujas de los demás. Cada comprador registrado en la subasta sabe en qué importe va la puja máxima actual y recibe una notificación cuando es superado. A partir de ahí entra en juego un sesgo bien documentado en economía conductual: la escalada del compromiso. Quien ya ha hecho dos o tres ofertas sucesivas no quiere perder lo que siente que "casi ha conseguido"; cuanto más ha invertido emocionalmente en el proceso, más sube su disposición a pagar para no quedar fuera. Por eso los saltos entre pujas crecen a medida que el precio sube, en vez de aplanarse como ocurriría en una negociación bilateral.
Ofertas no aleatorias: filtramos lo no viable
Una subasta sin criterio es un riesgo, no una oportunidad. Por eso revisamos cada oferta antes de aceptarla como válida y, cuando una puja excede claramente el valor de tasación del inmueble, la retiramos del proceso. El motivo es práctico: una oferta de 300.000 € sobre un piso con valor de tasación de 230.000 € no superará el proceso de financiación hipotecaria del comprador y la operación caerá en escritura, frustrando tanto al vendedor como al resto de pujadores que ya habían quedado descartados. Esa gestión activa es lo que diferencia la subasta al alza de una subasta automática.
Tú decides cuándo cerrar
La subasta no se cierra automáticamente al llegar a una cifra. Se cierra cuando tú aceptas una de las pujas activas. Eso significa que mantienes el control en todo momento: ves cada oferta nueva, decides si la aceptas o esperas otra ronda, y si en ningún momento se llega a una cifra que te convenza, no vendes y no pagas nada. El compromiso económico solo aparece después de tu "sí" explícito, no antes.
Diferencias clave frente a una subasta judicial
Es importante no confundir la subasta al alza con una subasta judicial. En una judicial, el banco o el juzgado liquidan una propiedad embargada y el precio baja hasta que alguien la compra. En nuestra subasta, tú fijas el precio mínimo y las pujas solo pueden ir hacia arriba; tu suelo no se mueve nunca y no hay nadie que pueda obligarte a vender por debajo. Es el mismo modelo que utilizan las grandes casas de subastas de arte y propiedades de lujo (Christie's, Sotheby's) para conseguir precios por encima del valor de tasación, adaptado a la venta de vivienda particular en España.
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